Mostrando entradas con la etiqueta peñarrogina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta peñarrogina. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de febrero de 2017

Peñarroya de Tastavins

Peñarroya de Tastavins (Penarroija en chapurriau) es una localidad y municipio de la comarca aragonesa del Matarraña, en la provincia de Teruel (comunidad de Aragón, España).

1194castrum de Penna rubea (Bula de Celestino III)

El mote es sebollots (cebollas grandes)


Peñarroya de Tastavins, Pena-roja, Penarroija

El escudo heráldico que representa al municipio fue aprobado oficialmente el 24 de octubre de 1985. Se blasona de la siguiente manera: «De plata, unas peñas "royas" o de gules, alusivas al nombre de la localidad (para catalanistas ignorantes como Ignacico, Penya vermella) como piezas parlantes, surmontadas de la cruz flordelisada de gules, insignia de los dueños históricos del territorio municipal, los calatravos. Ambas piezas van flanqueadas por dos trabas de sable (negro). Al timbre, corona real cerrada.»



escudo, heráldica, heraldo, Peñarroya de Tastavins


La Real Academia de la Historia emitió su informe en sentido favorable, sugiriendo como timbre del escudo la corona real cerrada, y que el escudo fuera cuadrilongo y redondeado en su parte inferior, sin adorno exterior alguno.

A 1 de enero de 2010 la población del municipio ascendía a 517 habitantes, 277 hombres y 240 mujeres.

Gráfica de evolución demográfica de Peñarroya de Tastavins (municipio) entre 1900 y 2010

  • Iglesia de Santa María la Mayor
Declarada bien de interés cultural, BIC, como los bolis y mecheros, se trata de una iglesia construida en el siglo XVIII en estilo barroco clasicista. Su fábrica es de mampostería combinada con sillar y consta de nave triple.

Iglesia de Santa María la Mayor

virgen de la fuente, hospedería, Peñarroya de Tastavins

Peñarroya, Tastavins, iglesia, calle subiendo

Peñarroya de Tastavins alberga uno de los cascos urbanos mas interesantes de la comarca, así como un bello ejemplo del mudéjar aragonés.
El conjunto de la población tiene un gran atractivo: calles “empinadas”, casas con balcones de madera y pronunciados aleros, también de madera. Llama la atención la altura considerable de los edificios, alcanzando en ocasiones las cinco plantas, sus fachadas encaladas y los variados elementos volados. En sus numerosos y bellos balcones se utiliza prioritariamente la madera, con los característicos balaustres torneados, aunque no desechan oros materiales como el hierro forjado y la piedra.


Roques, rocas, Masmut, Masmuda, Almohades
Roques del Masmut, rocas, Masmuda

...
Si 'l 
reys N Amfos cui dopton li Masmut,
E 'l mielher 
coms de la crestiantat
Mandesson ost, pus be son remazut,
Al nom de dieu farian gran bontat,
Sobr' els Paians Sarrazins trahidors;
Ab que l' us d' els menes ensems ab se
Marit gelos qu' inclau e sera e te,...
Non an peccat non lur fos perdonatz. Cabe mencionar la casa palaciega Palomo, así como el ayuntamiento y su cárcel. También encontramos la capilla portal de la Virgen del Carmen y la iglesia parroquial de Santa María la Mayor, que fue construida a mediados del siglo XVIII. Es de interés el Centro Etnológico "Lo Masmut", una exposición permanente de la vida y oficios tradicionales; y el Centro Paleontológico 'Inhospitak', de Territorio Dinópolis. A dos kilómetros de la población se encuentra la ermita o santuario de Virgen de la Fuente, declarada Patrimonio de la Humanidad, por su techumbre mudéjar. La ermita es gótica y en ella se ha instalado el Centro Interpretativo del Porcino.

Monumentos:

Cira y san germana

Enlaces


xarxes (redes) en wordpress, Ignacio Sorolla Amela, blog sobre lingüística, chapurriau, català de debò, post Pompeyo Fabra etc. 

Desiderio Lombarte Arrufat


http://www.matarranyaturismo.es/index.php/mod.municipios/mem.detalle/id.11/chk.7869e8ad8dfe173f8b854f74fc81dbd2


http://letrasdeviajes.blogspot.com/2012/02/espana-penarroya-de-tastavinspenaroja.html



Rutas que pasan por el municipio




Lugares de interés




http://www.heraldo.es/noticias/aragon/teruel_provincia/2015/07/28/matarranya_intim_llenara_penarroya_tastavins_con_una_decena_propuestas_417395_1101027.html

http://www.lacomarca.net/saionaimer-produjo-8-millones-de-litros-de-chamae-en-valderrobres/

Preocupa el retraso Saionaimer en Peñarroya

saionaimer, naturalmente posible, fertilizante natural, Chamae


saionaimer, naturalmente ,posible, fertilizante natural, Chamae

Precisamente la intención es que las instalaciones de la planta de purines (pudines) de Peñarroya de Tastavins, paradas desde 2013 y que salieron a concurso el año pasado, vayan encaminadas a la producción de Chamae. Para ello, se creó en 2016 la filial del grupo Saionaimer denominada, Saionaimer Tastavins S.L. y que es la encargada de llevar a cabo los trabajos  para la puesta en marcha y futura explotación de la planta peñarrogina tras ganar el concurso de externalización. Sin embargo, varios escollos burocráticos y algunos retrasos en la solicitud de la licencia de explotación al Inaga han retrasado la puesta en marcha de la planta, prevista inicialmente para principios de este año.
A pesar de ello desde la empresa confían en que la adecuación e inicio de explotación de las instalaciones sea una realidad en los próximos meses. En este caso Saionaimer Tastavins elaboraría el Chamae a partir de los purines de las explotaciones ganaderas del territorio. Asimismo, el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad anunció ayer que ultima un decreto para regular la gestión de los purines ganaderos que se presentará al sector a lo largo del próximo mes de marzo.


José Peñarroya Peñarroya, historietista castellonense, Escuela Bruguera; gordito relleno, Juaquín Monclús

José Peñarroya Peñarroya ​fue un historietista castellonense de la Escuela Bruguera en una época en que la locura no era tanta, hoy en día o cambia la firma o no trabaja para Barcelona.

339. LA LUCHA CONTRA LA PESTE (SIGLO XV. PEÑARROYA DE TASTAVINS)

La población del Bajo Aragón, como toda la del reino aragonés, padeció los azotes de sucesivas epidemias de peste, terrible enfermedad que se había extendido desde los puertos mediterráneos a partir de mediados del siglo XIV, siglo en el que en Peñarroya de Tastavins llegaron a fallecer los dos notarios, de modo que el juez local tuvo que autorizar a un simple vecino para que hiciera sus funciones. En varios pueblos hubo que habilitar nuevos cementerios, pues los existentes se vieron desbordados por la mortandad. La situación era dantesca y prácticamente no hubo localidad que no se viera más o menos afectada.

A lo largo de todo el siglo XV, los brotes pestíferos se sucedieron de manera sistemática en toda la comarca diezmando todavía más la escasa población superviviente. Tal fue el grado de virulencia de una de aquellas terribles mortandades que, en la cercana aldea de Vallibona, localidad hoy castellonense, las posibilidades de engendrar nuevas vidas era ya casi nula, pues murieron apestadas, además de las personas mayores y los niños, casi todas las mujeres jóvenes capaces de procrear y apenas quedaban varones adultos.

Había que tomar alguna decisión antes que abandonar los campos de su subsistencia y las casas donde habían nacido para buscar nuevos e inciertos horizontes de vida. Fue entonces cuando siete jóvenes muchachos supervivientes de Vallibona caminaron los treinta kilómetros que los separaban de Peñarroya, pueblo menos castigado en aquel embate, y, tras exponer sus cuitas y sus pretensiones, lograron que siete mujeres en edad de engendrar nuevas vidas accedieran a casarse con ellos y fijar su residencia en el pueblo castellonense, que no sólo se salvó de la extinción total, como ocurriera con tantos otros lugares, sino que logró rehacer su horizonte vital.

Desde entonces, los vecinos de Vallibona, en agradecimiento por la ayuda humanitaria prestada, cada siete años (tantos como muchachas salieron entonces) acuden a pie a Peñarroya para festejar juntos, en torno al santuario de Nuestra Señora de la Fuente, un hermanamiento que tiene antecedentes históricos bien lejanos.

[Serrano Dolader, Alberto, Guía mágica... de Teruel, págs. 61-62.]